Así es como le dicen en alemán a la limpieza general de la casa, será porque se suele hacer al finalizar el invierno contagiándonos de la alegría del despertar anual de la naturaleza en primavera.
Con 5 personas y un perro en casa, mi tarea diaria ya es mucha, sobre todo con las alfombras, además de sacar a Zar de paseo por la mañana, la compra, la comida, limpiar el polvo y los baños, poner lavadoras y la plancha, etc. Resulta difícil encontrar tiempo para ponerte a limpiar ventanas, puertas, azulejos, lavar cortinas y alfombras, limpiar a fondo cocina y los armarios, poner orden en los cajones y estanterías…
Hace poco vi una curiosa iniciativa en el blog de Mª José… un SAL de Limpieza, una idea original para animarnos a esa ingrata tarea de la limpieza general y a fondo de nuestro hogar. Compartiendo nuestros avances con las demás nos sentimos más animadas a no desfallecer y no abandonar nuestro propósito.
Últimamente estoy algo desanimada en general y me siento cansada y sin fuerzas y me sentía mal por no ponerme con la dichosa limpieza de primavera, pero el sábado, sin proponérmelo, empecé gracias a mis rosas del hall…
Una cosa me llevó a otra y entre sábado y domingo logré dar el primer paso. Limpié el mueble del hall, las figuritas, el espejo mural y las puertas con cristaleras del salón y de la cocina que dan al hall. Me faltan los cuadros y el radiador, pero eso será otro para día.
Iré poco a poco, sin proponerme ni siquiera hacer una habitación entera cada vez como las demás chicas. Ni siquiera quiero proponerme hacer cada día algo extra además de lo diario. Así no me sentiré mal si algún día sólo hago las alfombras… ¡Los pelos de Zar me traen loca!
Con el aliciente del SAL de Mª José y vuestros ánimos espero poder avanzar poco a poco hasta conseguir mi propósito y sentirme satisfecha conmigo misma.





















